El gobierno de Holanda se ha autoimpuesto el mes de abril de 2008 para que el aparato público comience a utilizar documentos en formato abierto (ODF). En abril, las instituciones del gobierno nacional deberían de estar preparadas para abrir y guardar documentos en ese formato y las regionales en 2009.
Con esta medida, los holandeses se ahorrarían 8,8 millones de dólares al año, contando sólo una parte de los servicios del Estado. La sede de Microsoft en Holanda ha puesto el grito en el cielo, y se ha manifestado en contra de la medida argumentando que “no está en el mejor interés de un mercado amplio de software que se escoja un modelo sobre el resto”.
Lo que no queda muy claro en el proyecto es si se contempla el sofware de código abierto, pero se expresa una intención real de asegurar el acceso y la distribución de la información mediante estándares de código abierto, aprobado por la ISO. Otros países como Francia, Italia o Alemania ya se habían adherido a la propuesta anteriormente.