En el marco incomparable del The Monday Reading Club Madrid, se celebró el pasado lunes el evento entorno al concepto “empowering”, con Ana María Llopis a la cabeza. Para hacer gala del concepto del evento, fue más bien un coloquio, lo cual resulta más agradable, participativo e informal que seguir al pie de la letra una presentación con el ponente invitado tras un micrófono y en la palestra habitual.
La creadora de Ideas4All comentaba los inicios de su aventura startup, en la que un estudio de TNS le indicaba que el 85% de los internautas tenía ideas y que el 75% de estos quería compartirlas. Es por ello por lo que le surge el concepto “empowering” ya citada en cantidad de ocasiones en otros países, o como la ponente hacía mención del “empoderamiento, aunque en castellano no existe”. El proyecto se plantea como un proceso de open innovation, mediante una aplicación (que no plataforma), a modo de embudo, que consiga así la excelencia en el proceso de creación de ideas interralacionado con el mundo empresarial. Es de destacar que esta startup, tiene dos líneas de negocio, la plataforma o aplicación base, es decir, ideas4all y una aplicación adhoc a las necesidades de los clientes.
Uno de los ejemplos que comentó fue el de la plataforma a uno de sus primeros clientes, el Banco Sabadell, que era una marca con tradición de concursos de ideas, pero cerrados (únicamente bajo jurado). En 2009, Miguel Montes, propuso establecer un modelo de Ideas4All personalizado para la entidad bancaria, se pretendía conseguir una implicación más activa de los empleados durante el proceso. El resultado, en 18 meses, un 87% de implicados en el proceso de elaboración de ideas para mejorar la entidad. La entidad catalana se comprometía a realizar las dos ideas más votadas, y una tercera seleccionada de entre las más votadas. Y no sólo de números hablamos, porque a nivel cualitativo, la filosofía que se establece dentro de la entidad es la de “El Sabadell soy yo, yo soy el Sabadell”. ¿Qué mejor valor de marca que el de unos empleados implicados en el proceso? Esto supone una auténtica democracia de ideas dado que todos los empleados participan en el proceso con la misma voz y/o voto y además se establece una competencia sana. Esta forma de rivalidad viene como consecuencia de la transparencia de la plataforma, ya que cualquier persona puede ver lo que otros plantean.
Surgen algunas preguntas:
¿Y… esto hace que los empleados dejen de trabajar por estar metidos en la plataforma? Una media de 9 minutos al día en el trabajo, a lo que cabe añadir que mejora la productividad, debido al grado de implicación, de entre otras.
¿Peligro en realización de medidas populistas? “Entre las 20 ideas más votadas, están siempre las 10 mejores. El crowd no es tonto”, en este punto, mencionaba como lectura recomendada La sabiduría de las multitudes.
¿Boom al principio y luego desaparece la masa participativa? No, porque desde la aplicación se suele fomentar a la participación y tráfico, por lo tanto existen muchas subidas y bajadas de tráfico. Además de que una de las grandes formas de motivas es en base a concursos cortos sobre distintos aspectos. De esta manera se consigue que cada vez sean distintos públicos los implicados.
¿Competidores? Es necesario recordar, que se lanzó antes que Twitter y no es fácil albergar tales cantidades información. Aunque es cierto que actualmente en todo el mundo existen alrededor de 20 competidores.
¿Cualitativo? 1. Ante ideas equivocadas, proceso de auto collaborative learning. 2. Recursos humanos y formación, que pueden tomar decisiones. 3. La unión o proceso de negociación entre software y departamento de marketing, por lo tanto consiguen relación y por lo tanto implicación de los empleados. Además, se detecta talento, como en el caso de Mutua Madrileña con Ideas Mutua. (video)
¿Qué ocurre con la propiedad intelectual? A pesar de lo que podamos pensar, que las compañías registarían estas ideas bajo la “patente” de ideas4all, esto sólo sucede en un 24% de las ocasiones, mientras que la Creative Commons se impone en el 76% restante.
¿Dificultades en el camino? Algunos problemas propios de la aplicación como fueran que no es todavía una auténtica comunidad, dado que no se pueden comunicar entre usuarios como lo fuera en Facebook o Twitter. Que no puedes realizar un seguimiento selectivo de ideas a modo de Timeline como en twitter. Pero, sobre todo, el mayor problema en este tipo de casos, es la búsqueda de inversores o financiación (como ya comentamos aquí alguna vez), de hecho comentó algunas de las anécdotas más curiosas durante el tiempo en el que ha conseguido ya 4 millones de euros.
[...] el teletrabajo.Esta plataforma desarrollada por el equipo de Worthidea es muy similar a la de ideas4all con la que Ana María Llopis y su equipo defienden el concepto de Empowering. Es decir, otorgar el poder a las mayorías, en tiempos pasados, con connotaciones peyorativas, [...]