La división antimonopolio del Departamento de Justicia de Estados Unidos está supervisando el acuerdo al que han llegado entre Google y dos editoriales, a las cuales han llamado a declarar.
El acuerdo puede afectar a los derechos de autor, dándole a Google el derecho a digitalizar (y vender) bibliotecas. David Young, consejero delegado de Hachette Book Group, ha confirmado al Wall Street Journal que su empresa había recibido una demanda de investigación civil. El diario no ha especificado el juez que lleva el caso ni muchos más datos.
Otra editorial ha recibido una demanda similar pero no ha querido ser identificada. Google había acordado pagar 125 millones de dólares para la creación del Registro de Derechos de Libros, dónde autores y editores tendrían la oportunidad de registrar sus obras y recibir compensación por las ventas de las mismas.
Pero Google también digitalizará las conocidas como obras huérfanas
cuyos derechos no está claro a quién pertenecen pero sí que están cubiertas por la ley estadounidense de derechos de autor.