La Comisión Europea tiene pensado proponer que los usuarios de telefonía móvil que reciben llamadas compartan el gasto con la persona que se está poniendo en contacto con ellos a través del teléfono móvil, al igual que ocurre con las llamadas que se reciben fuera del país de residencia.
La propuesta de la Comisión es que quien recibe las llamadas pague los llamados gastos de terminación, es decir, los costes que pagan las operadoras a otras por conectar las llamadas en sus redes. Según la comisaria de Sociedad de Información, Martin Selmayr, los usuarios no deben alarmarse ya que ese cambio les acabaría favoreciendo porque las tarifas de telefonía se abaratarían.
Selmayr, ha declarado también que el cambio producirá un modelo menos burocrático. En algunos países como Estados Unidos ya se aplica este modelo, llamado bill and keep, en el que sólo gana dinero la compañía del cliente que realiza la llamada. El que recibe la llamada tiene que pagar los gastos de terminación mencionados anteriormente mediante bonos o cuotas mensuales.
La terminación supone entre el 15 y el 30% de los ingresos de una operadora. Por el momento, Bruselas presentará una serie de propuestas destinadas a reducir dichos gastos de terminación que las operadoras no estarán obligadas a adoptar.