LG ha anunciado que cerrará la división de móviles de la planta de producción que posee en Mexicali (México) y como consecuencia 200 empleados perderán sus trabajos.
La división se trasladará a una planta de mismas características pero situada en Brasil. La compañía importará sus propios equipos a México, provenientes de diferentes plantas de todo el mundo. Esta decisión es consecuencia de la eliminación, por parte del gobierno mexicano, del impuesto del 15% a la importación de teléfonos móviles. La competitividad de la producción local será posiblemente la principal perjudicada.
En la planta continuarán fabricando otros productos como pantallas y monitores de cristal líquido en la planta de Mexicali.