Ante la actual situación económica, los anunciantes obligan a las agencias a reducir costes y apuestan por los pagos por ventas. La intención es ofrecer servicios más baratos y crear nuevas estrategias, ya que los presupuestos destinados al marketing se han visto reducidos notablemente.
El modelo de pago por ventas o modelo BAL ofrece compensaciones por cada venta realizada. Anunciantes como Procter&Gamble y Uniliever ya lo están usando, aunque esto comporte la reducción de la cartera de agencias disponibles.
Éste modelo, en ocasiones obliga a prescindir de espacios televisivos o bien, a racionarlos complementando la campaña a través de medios online. Por otro lado, genera oportunidades para pequeñas agencias y da mayor libertad para ejecutar los programas de publicidad. En definitiva, los riesgos de éste tipo de campañas son menores y el retorno es cuantificable 100%.