Nokia ha anunciado un desplome del 30% en sus ganancias netas del tercer trimestre en relación al mismo periodo del año anterior. La cifra de ganancias de este año ha sido de 1.087 millones de euros.
Esta bajada de los beneficios de la compañía está causada por el parón en la venta de dispositivos, así como el promedio de precio de cada teléfono, según explicó la compañía. La facturación pasó de los 12.898 millones de euros en el tercer trimestre de 2007 a los 12.237, lo que se traduce en una caída del 5%.
La participación en el mercado mundial de Nokia ha pasado del 40% en el segundo trimestre de 2008 al 38% a finales del tercero. Asimismo, la finlandesa también ha modificado sus previsiones de crecimiento del mercado de teléfonos móviles en volumen en 2008, que ahora son de menos del 10% cuando a principios de año se esperaba más del 10%.