Nokia ha anunciado el cierre de una de sus plantas de investigación y desarrollo así como la disminución de su producción en un intento de recortar gastos, ya que la demanda mundial de dispositivos se sigue enfriando. El anuncio se produce unos días antes del comienzo del Mobile World Congress que se celebrará en Barcelona del 16 al 19 de febrero.
La planta de investigación y desarrollo de Jyväskylä, en Finlandia, cerrará sus puertas antes de que finalice el año y 320 empleados perderán sus trabajos. Además, la base de Salo, también en Finlandia, responsable de lso teléfonos de gama alta de Nokia, también cerrará y los 2.500 trabajadores de la plantilla serán despedidos de forma escalonada, en tandas de entre el 20 y el 30% del personal de cada vez.
Pero además, Nokia ha anunciado que posiblemente despedirá también a 60 empleados que realizan funciones de apoyo en todo el mundo y otros 30 de la división de nuevos negocios en el área de servicios. Todos estos despidos se enmarcan dentro del plan de Nokia de reducir sus en 700 millones de dólares. Los analistas prevén que los volúmenes de mercado caerán un 18% en el trimestre de enero-marzo. Un sondeo de Reuters prevé una caída del 31% en la unidad de teléfonos de Nokia y un descenso del 65% en beneficios de explotación en comparación con el mismo periodo del año anterior.