Nokia ha presentado sus resultados correspondientes al segundo trimestre del año fiscal, los cuales no han sido todo lo buenos que la firma desearía.
Según la finlandesa, sus beneficios operativos han descendido un 15% llegando a los 660 millones de euros, frente a los 775 millones de euros conseguidos en el mismo periodo del año anterior. La división más afectada es precisamente la de telefonía, la más importante del negocio, que ha descendido un 19%.
El CEO de la compañía, Olli-Pekka Kallasvuo, ha sostenido que: A pesar de los retos en competitividad continuamente cambiantes, acabamos el segundo trimestre con varias razones para el optimismo sobre nuestro futuro
. El directivo se muestra optimista con respecto al crecimiento en el mercado de dispositivos, especialmente en la división de los móviles de gama baja.