Palm ha registrado mínimos en la cotización de sus acciones, que cayeron un 29,4% hasta los 4 dólares a finales de la semana pasada.
Las razones para esta caída pueden ser las bajas expectativas de sus finanzas y las fuerte competencia del sector a la que no está muy claro que pueda hacer competencia. La compañía ha confirmado que las ventas de este trimestre van a ser mucho más bajas de lo previsto, ya que la demanda de smartphones ha bajado y ha provocado un exceso de inventario.
Esta desafortunada situación que está atravesando la compañía ha provocado una oleada de rumores que apuntan a una posible adquisición por parte de Nokia, Dell o Microsoft.