El servicio de streaming de música alemán Roccatune (conocido como la versión alemana de Last.fm) se ha declarado insolvente.
Después de semanas de silencio, el CEO de la compañía, Constantin Thyssen ha declarado oficialmente la insolvencia de la empresa, achacando este estado a una ronda de financiación fallida. Cuando Roccatune comenzó el pasado verano, el servicio todavía se llamaba adTunes, pero tuvo que ser cambiado ya que Apple lo consideraba demasiado similar a iTunes.
El sistema era similar a Last.fm y se mantenía gracias a la publicidad. Los usuarios podían buscar sus temas preferidos, escucharlos en la web y hacer sus propias listas de reproducción. La compañía tenía acuerdos con compañías discográficas para que se pueda escuchar de manera legal las canciones que les pertenecen y proponían vínculos a Amazon y otras tiendas online para que se pudiesen adquirir los discos o incluso entradas de conciertos.