Japón ha lanzado un satélite que experimentará con la posibilidad de ofrecer acceso a Internet desde cualquier punto de Asia sin que se necesite ninguna estructura terrestre. El objetivo es intentar reducir la “brecha digital” que hay entre unos países y otros.
El satélite Kizuna se transportó en el cohete cohete H-2A, despegó desde la base de Tanegashima, al sur del país. El lanzamiento se retransmitió desde Internet en directo por el organismo espacial de Japón. A los 35 minutos del lanzamiento, el satélite se separó del cohete con éxito.