A principios de semana tuvimos noticia de que el navegador Internet Explorer había sufrido un grave agujero de seguridad. Aunque Microsoft aseguraba que no se causarían mayores daños si se utilizaba un parche que estaba colgado en su página web, lo cierto es que los expertos, e incluso las autoridades de algunos países como Alemania, recomendaron instalar otro navegador de forma provisional. Pero la compañía de Bill Gates se ha puesto manos a la obra y parece que las aguas vuelven a su cauce.
Y es que a lo largo de estos días se lanzará una actualización en la que todos estos problemas de seguridad estarán resueltos, según ha informado el gigante del software.
Además, en una entrada publicada en su blog oficial Microsoft ha mostrado también una solución provisional que acabaría con todo estos problemas. Claro que serán muchos los usuarios que no se fíen demasiado y prefieran optar por el uso de otros navegadores, por lo que Microsoft no puede dormirse en los laureles a la hora de resolverlo.
De todos modos, según la compañía, hasta ahora no muchos usuarios fueron víctimas de ataques.
El fallo afecta a las versiones 7, 8 y 9 del navegador, cuando se usa con Windows XP o Windows 7. La nueva versión de Internet Explorer, 10, que llegará en octubre junto a Windows 8, está bien estudiada para evitar este tipo de problemas. De hecho, lo cierto es que las últimas actualizaciones son mucho más seguras que las primeras versiones del navegador.
A causa de esta grieta en la seguridad los ordenadores podían ser invadidos por un troyano, un virus que se presenta al usuario como un programa aparentemente inofensivo.