Las malas ventas, unidas a los despidos y a las cancelaciones de productos ha conducido a Sony Ericsson a una situación no demasiado favorable.
Nobuyuki Oneda, director financiero de Sony, expresó la semana pasada que necesitan 135,5 millones de dólares bien sea en préstamos bancarios, inyecciones de las empresas matrices o la fuente que sea necesaria antes del próximo marzo para continuar con la compañía.
Algunos nuevos productos como el móvil Idou y su cámara de 12 megapíxeles parecen ser un buen atractivo para los clientes, pero seguramente Sony Ericsson tenga un largo camino por delante.