Hoy se han incorporado a las oficinas de Twitter en Palo Alto (San Francisco, California) hasta diez nuevos directivos procedentes de otras empresas del sector, como Bebo, Ning, VMware, Apple y Google.
Uno de ellos es Bakari Brock, abogado que ha trabajado para YouTube y Google, o Anthony Wang, también ex-empleado del gigante de las búsquedas. Además, se han incorporado varios programadores, ingenieros técnicos y responsables de marketing y producto de las compañías mencionadas.
Gracias a estos fichajes, Twitter amplía su personas en un 10%, y ahora cuenta con 156 empleados en plantilla en un momento en que la compañía ya puede ser considerada rentable.