Tras el pasado fin de semana de disturbios mortales en la región occidental de Xinjiang, el gobierno de China ha tomado las medidas habituales para bloquear el acceso de los ciudadanos a los servicios web extranjeros.
Además de paralizar el servicio de Internet en general, las autoridades han bloqueado Twitter, han eliminado referencias inapropiadas (para el gobierno) a la violencia de los resultados de los buscadores y parece que la mayor parte de China continental no tiene acceso a Facebook.
Asimismo, desde hace dos semanas, el gobierno había bloqueado casi todos los servicios de Google, incluyendo sus herramientas de comunicación como Gmail o Google Talk y Youtube.